Desde las fiestas de fin de año mi libro está exhibido en las vidrieras de la cadena Distal y Artística Leidi en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La contratapa dice: “Un recorrido por los cuadros e ilustraciones más emblemáticas de la artista naif Anikó Szabó: los paisajes y la arquitectura de Buenos Aires, la vida cotidiana en Río de Janeiro, los barcos pesqueros de Florianópolis y los pueblos de la Baviera alemana. En una edición especial para colorear, dibujada a mano por la artista”. Es cierto: calqué a mano los originales de mis cuadros con rotring (lapicera usada en arquitectura) sobre papel vegetal de alto gramaje. No hay nada dibujado con computadora, todo hecho a pulso y luego scanneado a muy alta resolución con la ayuda de la preprensa que hizo posible su reproducción sobre papel sin “serruchadas” en los trazos. Me llevó muchísimo tiempo para que todo quedara prolijo como a mí me gusta. Siento que mis dibujos son apropiados para colorear porque los trazos son cerrado, delimitados y eso ayuda a no dudar de cómo seguir rellenando los sectores de colores.